PRODUCTOS QUE CONECTAN MUNDOS
RUTAS
Tres productos, tres recorridos, una misma pregunta.
Explora como café, cacao y madera conectan producto, bosque, producción, biodiversidad, personas y elección.
Seis pasos, una lógica común
Cada ruta sigue la misma lógica para mostrar cómo un producto se conecta con la naturaleza, las personas y tus decisiones.
Producto
Bosque
Producción
Biodiversidad
Personas
Elección
Rutas de la madera
Dos maderas, dos bosques. ¿Tan diferentes como parecen?
Una madera puede proceder de un bosque cercano o haber recorrido miles de kilómetros antes de llegar hasta nosotros. Pero la distancia no cuenta toda la historia. Comparar madera local y tropical permite descubrir qué bosque hay detrás de cada una, cómo se aprovecha y qué debemos conocer para saber si su uso contribuye a mantener ese bosque en pie.
NUESTRA RUTA: Alto Tajo - Montes Universales
Seguimos la madera producida en Alto Tajo-Montes Universales, concretamente en Orea (Guadalajara) y Orihuela del Tremedal (Teruel).
NUESTRA RUTA: Reserva de la Biosfera maya, Petén
Seguimos la madera producida la Reserva de la Biosfera Maya, Petén, Guatemala.
¿Qué puede contarnos una madera sobre su origen?
El pino silvestre de esta ruta procede de bosques de
Orea (Guadalajara) y Orihuela del Tremedal (Teruel).
Su transformación puede mantenerse vinculada al territorio,
conectando de forma muy visible el producto final con el bosque
del que procede.
Sus características determinan para qué puede utilizarse y nos
permiten seguir una cadena relativamente cercana: del bosque al
aserradero y del aserradero al producto final.
¿Usar madera significa perder bosque?
La madera puede ser un recurso renovable cuando procede
de bosques gestionados para mantener su capacidad de
regenerarse.
En los bosques de esta ruta, aprovechar determinados árboles
no significa necesariamente eliminar el bosque: la clave está
en cómo se planifica la gestión y qué ocurre después de la corta.
¿Qué ocurre entre el árbol y el producto que utilizamos?
La ruta comienza con el aprovechamiento del árbol y continúa
con el aserrado, secado y transformación.
Una cadena cercana puede conectar los bosques de
Alto Tajo–Montes Universales
con aserraderos, empresas y empleo del propio territorio.
¿Qué queda en el bosque después de obtener la madera?
Un bosque no es únicamente un conjunto de árboles aprovechables.
Su gestión debe permitir conservar el suelo, la regeneración,
los hábitats y las especies que dependen de ellos.
La forma de extraer madera condiciona, por tanto, mucho más
que la siguiente cosecha forestal.
¿Quién cuida el bosque del que obtenemos madera?
Utilizar recursos forestales procedentes de Orea y Orihuela del Tremedal puede mantener actividad económica asociada a la gestión, transformación y aprovechamiento de los bosques, generando valor vinculado al propio territorio.
¿Qué puede contarnos una madera sobre su origen?
No existe una única “madera tropical”.
Especies como
machiche, Santa María y pucté
tienen propiedades diferentes y, por tanto, también distintos usos.
El machiche destaca por su densidad y elevada durabilidad natural;
Santa María y pucté presentan otras características que permiten
destinarlas a diferentes aplicaciones.
Conocer la especie es importante porque permite elegir la madera
adecuada para cada uso y aprovechar las propiedades que cada árbol
ha tardado años en producir.
¿Usar madera significa perder bosque?
En los bosques naturales de la
Reserva de la Biosfera Maya,
esta pregunta resulta todavía más importante.
El aprovechamiento responsable consiste en seleccionar qué árboles
pueden extraerse y mantener el bosque como bosque, en lugar de
transformarlo para otros usos.
En las concesiones certificadas de la reserva se han observado
tasas de pérdida forestal muy inferiores a las de otras zonas
de la propia Reserva de la Biosfera Maya.
¿Qué ocurre entre el árbol y el producto que utilizamos?
La producción empieza antes de cortar el árbol:
hay que decidir qué ejemplares pueden aprovecharse
y cuáles deben permanecer en el bosque.
Después de la extracción, la madera pasa por distintas fases
de aserrado, secado, transporte y transformación hasta llegar
a España y convertirse en suelos, carpintería, mobiliario
u otros productos.
En una producción responsable, obtener madera no significa
vaciar el bosque, sino planificar cuánto y cómo se extrae
para que pueda mantenerse en el tiempo.
¿Qué queda en el bosque después de obtener la madera?
En un bosque tropical, mantener grandes superficies forestales
en pie significa conservar también refugios, alimento y corredores
de desplazamiento para una enorme variedad de especies.
En la
Reserva de la Biosfera Maya,
las concesiones comunitarias combinan el aprovechamiento
de recursos con la conservación del bosque.
¿Quién cuida el bosque del que obtenemos madera?
En
Petén
encontramos otro modelo de gestión:
las propias comunidades participan en la gestión y protección
del bosque y obtienen ingresos de sus recursos.
El bosque puede tener más posibilidades de permanecer en pie
cuando conservarlo también genera valor para quienes viven de él.
Entonces, ¿local o tropical?
No basta con mirar los kilómetros.
Que una madera sea local no garantiza por sí sola una buena gestión,
igual que una madera tropical no tiene por qué ser necesariamente
insostenible.
En ambos casos necesitamos conocer
la especie, el bosque del que procede, cómo se ha gestionado
y el recorrido que ha seguido hasta llegar al producto final
.
La trazabilidad permite reconstruir ese camino y certificaciones
independientes como FSC pueden aportar garantías sobre la gestión
forestal responsable.
¿De qué bosque procede?
¿Cómo se ha gestionado?
¿Puedo seguir su recorrido?
¿Qué garantías ambientales y sociales tiene?