El Reglamento (UE) 2023/1115, conocido como EUDR (EU Deforestation Regulation), busca reducir la huella forestal de Europa y garantizar que el consumo dentro de la Unión no contribuya a la deforestación ni a la degradación forestal en ningún país del mundo. La norma establece nuevas obligaciones de trazabilidad, legalidad y diligencia debida para las empresas que producen, importan o comercializan determinadas materias primas.
Este fenómeno conecta el consumo global con la pérdida de ecosistemas locales y obliga a repensar cómo producimos, comerciamos y consumimos.